Conocer a la persona.
Del garaje escuchando la radio con mi padre, a traducir mensajes en negocio. Esta es mi historia.
Todo empezó en un garaje, allá por 1999. Junto a mi padre, con la radio siempre encendida y mi curiosidad por entender qué era aquella voz que salía de una pequeña caja colgada en la pared.
No entendía nada. Lo único que quería era subirme a la mesa, coger la caja y meterme dentro.
De manera inconsciente, me prometí que mi padre me escucharía algún día ahí dentro, y así fue. También me prometí que mi abuela me vería dentro de la caja de la televisión, y así fue.
A los 21 años cumplí ambos objetivos. Un momento bonito, sí, pero también de profunda inflexión.
Después me marqué un nuevo rumbo: pasar de las redacciones a los departamentos de comunicación y marketing. Cubrir informativos, coordinar formatos en radio y televisión y publicar en prensa escrita me dio una base sólida para entender audiencias, ritmos y la importancia de un mensaje bien construido.
Enfoqué mi perfil hacia la estrategia, los contenidos y la capacidad de traducir información compleja en mensajes que generan impacto, confianza y negocio.
Hoy trabajo en la agencia Bemobile, con empresas nacionales e internacionales. Antes lo hice en Telefónica, traduciendo tecnología en mensajes claros para partners, clientes B2B y equipos internos.
Las personas quieren escuchar a personas. Y no siempre a IAs.
A mis 26 años, mi recorrido combina medios, marca, innovación y negocio. He aprendido a trabajar bajo la presión del directo, con plazos imposibles y objetivos medibles.
Eso es lo que aporto a cualquier empresa o persona que quiera contar conmigo: método y una forma de comunicar que convierte ideas en valor y negocio.